EL RESUMEN DE LA JORNADA – La historia se repite. No hay quien baje a Brasil del cajón más alto del podio. Por cuarto año consecutivo fueron los sudamericanos quienes levantaron el trofeo. La debutante Suiza no pudo detener a una veterana selección auriverde que contaba en sus filas con seis jugadores que disputaron en la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Dubai 2009 su cuarta final: Benjamín, Betinho, Buru, Mao, Sidney y André volvieron a colgarse el oro.

Los esforzados suizos presentaron batalla pero su estrella, Dejan Stankovic, no logró brillar con la misma fuerza que lo había hecho hasta aquí. Y sus goles habían sido, sin duda, una de las claves del éxito de los europeos. El talento del delantero fue recompensado con el Balón de Oro adidas concedido al mejor jugador del torneo. Además ya había acumulado hasta aquí suficiente renta como para llevarse también la Bota de Oro al máximo goleador. En la final, sólo encontró la red en una ocasión y es que la mayor parte del tiempo tuvo ante sí al mejor portero del torneo: Mao

Por segundo año consecutivo, Portugal se tuvo que consolar con la medalla de bronce. La Celeste fue la víctima de un Madjer imparable y con el punto de mira afinadísimo y es que el jugador anotó nada menos que 7 dianas, rompiendo así su propio récord (6 goles contra Camerún en 2006).

Resultados
Portugal 14-7 Uruguay
Brasil 10-5 Suiza

Gol del día
Brasil-Suiza, André 5’56’’

Golpear primero en una final, siempre es crucial psicológicamente. Y si además se hace con una acrobacia, mucho mejor. André, un experto en estas instancias, deleitó al público con la acción más celebrada del beach soccer, una chilena que encarriló la victoria auriverde.

Momentos destacados
10 goles en 12 minutos: Portugal-Uruguay fue el partido de los récords goleadores y todo comenzó en una locura de segundo periodo en el que se celebraron 10 dianas. Nunca antes un intervalo había visto un festival de goles tan intenso.

Pólvora mojada: Sin duda los goles de Stankovic han sido vitales para llevar a Suiza hasta la final, y en esta cita se demostró que si el nueve no marca, los helvéticos pierden gran parte de su potencial. El máximo anotador del torneo, que había marcado como mínimo dos goles en cada partido, y siempre golpeando en el primer periodo, sólo encontró la red a falta de 24 segundos para el final. La falta de puntería de su cicerone pesó demasiado, aunque surgieron otros que acudieron al rescate para reparar el honor suizo en el último tramo.

A pesar de todo: a menos de tres minutos para el final, el capitán suizo Angelo Schirinzi anotó el cuarto gol de la noche para los suizos, que aprovecharon que Brasil levantó el pie del acelerador. Lograron anotarles 5 goles, el mayor número de goles concedidos por la auriverde en una final. Y a pesar de perder por 5 de diferencia, los europeos celebraron cada una de sus dianas, dedicándoselas al público que siempre les había apoyado.

Luz, color y samba: Si la grada fue una fiesta durante toda la tarde ¡y es que tocó celebrar nada menos que 36 goles en apenas tres horas!, el broche fue espectacular. Los anfitriones dubaitíes despidieron a sus invitados con un espectáculo de luz y sonido impresionante. Además de los deslumbrantes fuegos artificiales, la arena fue el lienzo donde varios láseres dibujaron el beach soccer en colores. El show fue tan impresionante que incluso llegó a callar a los incontenibles brasileños que pospusieron unos minutos sus sambas. Por ser un excelente anfitrión, ¡gracias por todo Dubai!

Números que hablan
21
goles anotados en un solo partido es un récord que será difícil de batir. Y ése fue el número de dianas que celebró la afición presente en las gradas para el Portugal-Uruguay. Hasta aquí, la cifra límite.

Las frases…
“Es un placer para mí jugar en este equipo, con unos compañeros que me ayuda tanto a anotar goles y que me han ayudado a batir otro récord. Queríamos al menos una medalla para brindársela a la afición portuguesa. Siempre es un honor recibir un premio individual, pero esperemos que un día también podamos ser campeones”, Madjer, capitán de Portugal.

“En primer lugar nos toca felicitar a Brasil porque ha sido el mejor. Igualmente estoy muy orgulloso de mi equipo que luchó hasta el final del partido y logró anotarle cinco goles a Brasil, que no es fácil. Ha sido un torneo estupendo, hemos hecho un gran trabajo. Podemos sentirnos orgulloso”, Angelo Schirinzi, capitán de Suiza.

“Gracias a Dios y a este grupo maravilloso de jugadores se pudo lograr la cuarta corona. La unión, el respeto, el amor que hay en este vestuario nos ha guiado a este éxito, a este cuarto título, que es la recompensa a mucho trabajo. Se lo brindamos a nuestras familias, al pueblo brasileño y a todos los que nos han apoyado en el camino”, Benjamín, capitán de Brasil.