Todas las esperanzas que tenía Suiza de emular el logro de sus jóvenes compatriotas en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA hace una semana, se vieron disipadas por el poderoso Brasil, que se adjudicó su cuarto título consecutivo en la playa de Jumeirah.
Un trío de brasileños compuesto por el entrenador, Alexandre Soares, el capitán, Benjamin, y el máximo goleador del equipo, Buru, fue el principal artífice de la victoria de los suyos. Los tres acudían a su cuarta final consecutiva y, junto con el resto de la escuadra, lograron subrayar la hegemonía absoluta de Brasil en la versión playera del deporte rey.
Soares fue una vez más el cerebro del combinado, ejecutando maniobras magistrales con sus jugadores que han sido refrendadas por los resultados. Benjamin recibió el Balón de Bronce adidas de la prueba y cumplió con sus deberes de capitán de manera ejemplar. En cuanto a Buru, fue tan letal como de costumbre, asestando ocho goles que le valieron la Bota de Bronce del torneo.
Poco después del pitido final, FIFA.com congregó al distinguido trío en un intento por descubrir el secreto del predominio brasileño en la disciplina.
Alexandre, Benjamin y Buru, ¿qué significa para ustedes ser campeones por cuarta vez?
Soares: Es increíble. Ganar el título no es nada fácil. Hemos progresado paso a paso a lo largo del torneo, y nos topamos con una serie de partidos difíciles. Los más duros fueron el encuentro de cuartos de final contra Italia y la final contra Suiza.
Benjamin: ¡Es maravilloso! Debo dar las gracias a todo el equipo por lo que ha conseguido, tanto en los entrenamientos como en los partidos. Entre los jugadores reina un espíritu maravilloso y mucho cariño. Cada título ofrece sus propias sensaciones, y éste lo dedicamos a la gente de Brasil.
Buru: Estoy muy feliz. Es difícil de explicar; esta emoción no se puede describir con palabras. Teníamos muchas ganas de conquistar el título esta vez, y ganarlo es un sueño hecho realidad de nuevo. De verdad que soy incapaz de expresar mis sentimientos en este instante.
Alexandre, ¿cuál es el secreto de la supremacía de su equipo en este campeonato?
El secreto soy yo, por supuesto (ríe). No, en serio, todo se debe al duro trabajo que ha realizado todo el equipo. Todos los jugadores entrenan durísimo y realizan un esfuerzo tremendo. Cualquier equipo que sea capaz de mantener ese grado de dedicación puede proclamarse campeón.
¿Es imposible batir a Brasil? Si usted fuera el entrenador de otro equipo, ¿qué haría para vencer a los actuales campeones?
No, no es imposible, pero es muy difícil. Si el rival trabajara igual de duro, tendría posibilidades. Lo dicho, no es imposible. Si yo fuera entrenador de otro equipo, ejercería toda la presión que pudiera sobre estos jugadores y trataría de aprovechar los espacios que dejan atrás, pero no es fácil.
Benjamin y Buru, ¿les volveremos a ver en 2011?
Benjamin: No puedo responder a esa pregunta ahora. Aún faltan dos años para el próximo torneo. Es posible que pueda jugar si estoy en condiciones y en forma, porque me gustaría tomar parte en otro triunfo. Espero que tengamos la misma selección en 2011 para poder ganar otro título.
Buru: Estoy en buen estado de forma en estos momentos y, si continúo trabajando y entrenando duro, seré capaz de seguir jugando. Me gustaría volver a formar parte de este equipo y ganar un quinto título.
Benjamin y Buru, ¿les importaría describirse mutuamente en pocas palabras? Al fin y al cabo, deben de conocerse bien después de haber levantado el trofeo juntos cuatro veces seguidas…
Benjamin: Buru es una magnífica persona. Tiene una personalidad estupenda y es un gran líder dentro del terreno de juego. Nos ayuda un montón, tanto dentro como fuera de la cancha.
Buru: Es muy difícil hablar de Benjamin. Es una persona fantástica y un gran capitán. Tiene mucho carisma y mantiene buenas relaciones con todos los jugadores.





